Control de plagas y exclusión, empresa familiar · Condados de Whatcom y Skagit Llame o mande un mensaje 360-410-2199
Sasquatch Pest Control

Un Rastro de Hormigas en la Cubierta de la Cocina

Una fila de hormigas en la cubierta es un rastro químico entre un nido y una fuente de comida. Es lo más útil que hay en el cuarto, y limpiarlo o rociarlo borra justo la evidencia que llevaría directo a la colonia. Primero se sigue, luego se trata.

Llame 360-410-2199 Pida una inspección gratuita

El servicio detrás de esto 1
Problemas relacionados 3

Qué hacer, en orden

  1. Antes de limpiar nada, siga la fila de hormigas hacia los dos lados: un extremo muestra qué están comiendo y el otro la rendija por donde entran
  2. Anote los dos extremos, luego limpie la barra con agua jabonosa y tape la comida en lugar de rociar el camino
  3. Deje en paz el aerosol de debajo del fregadero, porque un repelente puede dividir una colonia de hormiga olorosa de casa en varios nidos más chicos
  4. Levante los platos de la mascota en la noche, enjuague el reciclaje, arregle el goteo bajo el fregadero y quite las migajas junto a los aparatos
  5. Si las hormigas son grandes y negras, o chicas, pálidas y salen en enjambre cerca de un baño, trátelo como un problema distinto al de un camino en la cocina
  6. Pida una revisión gratis cuando el camino siga regresando: identificamos la especie, ponemos cebo junto a la ruta, tratamos el nido de afuera y sellamos la entrada
  7. Espere más hormigas los primeros dos a cuatro días después del cebo, porque es el cebo que están cargando hasta la reina

El rastro es lo más útil de su cocina

Una fila de hormigas chicas que va y viene por la cubierta, por detrás del fregadero o por la pared detrás de la tetera es de las llamadas más comunes, y la primera reacción de todos es limpiarla o rociarla. Vale aguantarse diez minutos, porque el rastro no es un paseo al azar: es un camino químico. La hormiga que encuentra comida deja una feromona de regreso al nido, las demás la siguen y la refuerzan, y pronto hay una ruta de ida y vuelta: el camino más corto entre la comida y la colonia, dibujado por las hormigas. Antes de borrarlo, sígalo en las dos direcciones. Una punta termina en algo — una mancha detrás de un frasco, el plato de la mascota, una llave que gotea, una bolsa de azúcar rota —; la otra desaparece en un punto concreto — una rendija en el marco de la ventana, una unión de la cubierta, el hoyo alrededor del tubo bajo el fregadero. Anote las dos: es casi todo el diagnóstico.

Por qué rociarlo empeora las cosas

El aerosol mata a las que toca; lo que se sabe menos es lo que le hace al resto. Casi todos los rocíos de tienda son repelentes, y en algunas especies, sobre todo la hormiga olorosa de casa, esa molestia puede hacer que la colonia se divida y se mude en grupos. Así, quien rocía un rastro tres fines de semana termina con hormigas también en el baño. Y se pierde el rastro que había que seguir. Si quiere hacer algo en el momento, limpie con agua y jabón después de anotar por dónde corre, y tape la comida.

Qué son, y por qué ahora

La hormiga olorosa de casa es muy común, chica y oscura, huele a coco o a algo rancio al aplastarla, le atrae lo dulce y forma colonias grandes con varias reinas. La hormiga de pavimento anida bajo losas y banquetas y entra al nivel del suelo. Hay especies de campo que entran de oportunistas después de la lluvia, y hormigas diminutas que prefieren lo grasoso, lo que cambia el cebo. La hormiga carpintera, mucho más grande y negra, es otro trabajo. UC IPM tiene una página con su tamaño y su manera de anidar, que resuelve casi toda discusión sobre si la negra grande importa. Casi todos los rastros de cocina son hormigas de molestia, que no dañan la casa.

Un grupo de hormigas olorosas pequeñas y oscuras comiendo una gota de cebo en gel sobre un revestimiento pintado de blanco
Hormigas olorosas comiendo de una gota de cebo en gel. El cebo funciona porque se lo llevan y lo comparten, así que un rastro más activo al día siguiente de ponerlo es avance y no un fracaso.

Las llamadas de hormigas aquí siguen al clima. La primera ola es en primavera, cuando las colonias se activan; la segunda, más grande, sigue a una lluvia fuerte, cuando los nidos poco profundos se inundan y la colonia sube a un lugar seco, que muchas veces es adentro. En un tramo seco y tibio buscan agua y no comida, por eso el rastro va al fregadero, la lavavajillas o el plato del perro, y una cocina puede tener hormigas sin nada afuera. Una entrada por la lluvia muchas veces baja sola cuando se seca la tierra; una colonia establecida adentro, no.

Lo que funciona

Identificar primero, porque la especie decide el cebo: un cebo de azúcar para una especie de grasa se queda intacto. Luego cebo, con paciencia: el cebo que funciona deja que las hormigas coman y regresen al nido, así que unos días va a ver más hormigas y no menos, y eso es el tratamiento trabajando; matarlas al verlas corta justo lo que llega a la reina. El cebo va junto al rastro y no encima, cerca de la entrada, lejos de niños y mascotas, y nunca sobre la superficie de la comida. Hay que quitar la comida que compite: las migajas, lo derramado bajo el tostador, el plato del perro de noche y el reciclaje pegajoso. Donde hace falta un producto, que no sea repelente, para que lo lleven de regreso. Cuando baja la actividad, se sella el punto por donde entraba el rastro. Y afuera, donde está el nido, que es lo que vuelve durable el resultado.

El nido casi nunca es un hormiguero a la vista: aquí suele estar bajo una losa, en la corteza de las jardineras pegadas al cimiento — lo que más vemos —, bajo una piedra o una maceta, en un muro de piedra apilada, o en una maceta grande que pasó el verano afuera. Con menos frecuencia está dentro de una pared, y eso tarda más.

Lo que ayuda, lo que no, y cuánto tarda

Ayudan los secos en contenedores rígidos, el reciclaje enjuagado, la comida de la mascota levantada, arreglar la gotera bajo el fregadero y una franja libre contra el cimiento. No ayudan los aerosoles repelentes, los aparatos ultrasónicos, ni la canela o el vinagre, que a lo mucho mueven el rastro unas pulgadas. Y si un cebo se ignora, casi siempre es el tipo equivocado: cambiar entre uno de azúcar y uno de grasa resuelve casi todos los casos.

Los primeros dos a cuatro días después del cebo suele haber más actividad, y es la parte más difícil de aguantar y la que decide el resultado. Entre el día cuatro y el diez los números bajan cuando el material llega a las crías y las reinas, y con la de pavimento muchas veces ahí termina. La olorosa puede tardar dos o tres semanas, porque sus colonias son grandes, con varias reinas y repartidas en varios sitios. Lo que no debe pasar es una serie de visitas sin cambio: si dos rondas de un cebo bien escogido no hicieron diferencia, el diagnóstico está mal en algún lado y hay que volver a ver.

Cuando no es una hormiga de molestia, y cuándo dejarlas

Tres hallazgos cambian la plática: hormigas grandes y negras, sobre todo de noche, que son carpinteras buscando comida desde un nido en la estructura o cerca; hormigas chicas y amarillentas en un baño o un sótano, a veces con alas, que son hormigas de humedad y hablan de un problema de agua; y muchas hormigas con alas adentro, que salen de una colonia establecida. Y la mayoría de las hormigas de su terreno no hacen daño: las del pasto o de una jardinera lejos de la casa airean la tierra y comen otros insectos. Donde tratamos afuera es dirigido: el nido que surte el rastro y la franja pegada al cimiento, no todo el jardín. Si lo suyo son hormigas en el patio en julio y nada entra, lo honesto es mover la comida y disfrutar el verano. Seguimos el rastro y no tratamos la cubierta, y la revisión es gratis.

Hormigas de montículo cuidando pulgones negros en los tallos de un cardo de flores rosadas al borde de un campo
Hormigas de montículo cuidando pulgones a la orilla de un campo. Van por la melaza que sueltan los pulgones, así que el montículo casi siempre está cerca de plantas así, y conviene seguir el rastro hasta el nido en vez de tratar donde se ve.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no debo rociar el rastro?

Por dos razones. Borra la ruta que nos lleva al nido, y casi todos los aerosoles de tienda son repelentes, lo que puede hacer que algunas especies dividan la colonia y se muden. Termina con varios problemas chicos en lugar de uno.

¿Cómo funciona el cebo si el rocío no?

Las obreras llevan el cebo al nido y lo comparten con la colonia, incluidas la reina y las crías. Eso llega a la parte de la población que usted no ve, que es la que decide si el problema termina.

¿Quiere decir que mi casa está sucia?

No. Unas migajas detrás del tostador bastan, y muchas llamadas son de cocinas impecables. Las hormigas siguen un recurso, y un recurso puede ser el plato de la mascota, el reciclaje o un tubo que gotea.

¿Van a volver el próximo año?

Pueden, porque el nido suele estar afuera, y afuera no cambia. Sellar las entradas y quitar lo que las atrajo lo reduce mucho, y ahí está el trabajo que dura.

Pida una visita

Llame o mande un mensaje de texto al 360-410-2199 — hablamos español — o escríbanos desde la página de contacto. Díganos qué ha notado y dónde, y le decimos por teléfono qué esperamos encontrar.

Algunas páginas están en inglés: las etiquetas de los productos que aplicamos, que son documentos legales y se quedan como las publica el fabricante, y el blog, que no se traduce. Si necesita cualquiera de esas en español, llámenos y se lo explicamos por teléfono.

Actualizado el